Cuando alguien se plantea por primera vez seguir un plan de entrenamiento, o establecer el suyo propio, normalmente, le asalta la gran duda de cuáles son los ritmos a los que debe correr, ir en bici, o nadar.

Calcular las diferentes zonas de ritmos e intensidades de carrera en un entrenamiento, es fundamental para aprovechar éste al máximo.

Una sesión buscará objetivos diferentes dependiendo de las zonas en las que nos movamos.

Una de las pruebas más baratas que nos sirve para establecer ritmos de entrenamiento es el test de Conconi. A través de éste, se puede estimar dónde está situado el umbral láctico y las diferentes zonas de entrenamiento.

Os dejo un vídeo explicando en qué consiste y cómo llevarlo a cabo.