Fotos: Getty Images

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En las últimas semanas, son varios los deportistas que me han advertido que no pasaban por un buen momento físico. Alguna dolencia o molestia. Otros con tal daño que les impedía hacer su vida con normalidad… En el siguiente post, vamos a afrontar los motivos por los que se producen las lesiones en el running y cómo afrontarlas.

Más allá de “tirar balones fuera”, me gusta ser autocrítico y buscar posibles explicaciones que justifiquen porqué un deportista que se encuentra en un estado de forma óptimo pasa a no poder practicar su deporte favorito.

Los motivos más frecuentes por los que nos lesionamos son:

  • Traumatismos o lesiones fortuitas,  ya sea por golpeo o un mal gesto, como pisada sobre elemento estable, torceduras, etc.
  • Sobrecargas. Una acumulación de impactos para los que el organismo no está preparado.
  • Técnica incorrecta. La repetición de patrones de gestos erróneos, podrán desencadenar una lesión.
  • Cambio de rutinas. En ocasiones, las molestias aparecen cuando introducimos cambios. Analiza si ha variado de forma considerable tu forma de entrenar o si ha habido modificaciones en tus hábitos diarios. Cualquier pequeño detalle puede ser el desencadenante.

En el primero de los apartados, poco podemos hacer como entrenadores, pero en los otros 2 bloques, deberemos prestar toda nuestra atención, para minimizar en lo posible el riesgo de lesión.

Es por ello, que el entrenador debe ser capaz de adecuar la carga al estado de forma de cada deportista, al momento de la temporada en la que se encuentra, así como analizar la respuesta que éstos tienen a cada estímulo…

Por otro lado, en un trabajo conjunto de entrenador y deportista, se debería hacer énfasis en una correcta técnica.

En SuperEntrenos entendemos que la mejor y única forma de progresar es teniendo continuidad y eso debería conseguirse alejándose de las temidas lesiones. Por ello recomendamos:

  • Calentar bien al inicio de cada sesión. Cada deportista debe conocer a qué lesiones es más propenso y trabajar en consecuencia.
  • El trabajo de fuerza y flexibilidad cobra especial importancia en la prevención de lesiones. Aunque lo tuyo sea la resistencia, trata de mantener tu musculatura fuerte y flexible y experimentarás grandes mejoras.
  • Varía el entrenamiento. Este punto recae en las responsabilidades del entrenador. Ofrecer un entrenamiento variado en los medios, volúmenes e intensidades, evitando los estímulos repetitivos.
  • Hidrátate y aliméntate de forma adecuada. Lo primero será estar preparado para la actividad que se va a realizar, y para ello se debe acudir bien hidratado y nutrido. Además, será de vital importancia mantener un peso ideal. No corras con 10kilos de más, pero tampoco te quedes sin masa muscular.¿Has escuchado hablar del peso de máximo rendimiento? si te interesa, pregúntame… Si con tu alimentación diaria no llegas, quizás sea hora de plantearte tomar algún suplemento.
  • Cuida tu material. El material que utilizas para la práctica deportiva, además de molar, debe ser acorde a la actividad que vas a realizar y encontrarse en buenas condiciones. Cobra especial importancia el calzado. Busca unas buenas zapas y no te pases de kilómetros con ellas.
  • Realiza un estudio de tu técnica deportiva. Si eres corredor y frecuentemente te lesionas y además la mayoría de dolencias aparecen en la misma pierna… es probable que haya algún desajuste postural, que esté haciendo que tu técnica no sea la correcta y consecuentemente cada vez que vuelvas al ruedo volverá a aparecer.
  • Además, si entrenas con regularidad, y cada vez incluyes entrenos más exigentes, no dejes de lado un buen estudio médico, que incluya una prueba de esfuerzo. Además de valorar tu estado de forma actual, te servirá para descartar posibles patologías a nivel cardiovascular.

A continuación, adjuntamos una imagen con algunas de las lesiones más comunes en corredores:

lesiones_frecuentes_correr

Imagen de I+D Running

Si quieres saber más sobre estas lesiones puedes pinchar en este enlace.

Pero ¿y si ya has caído en la temida lesión? Te dejamos algunos consejos:

  • Ponte en manos de profesionales. Un buen médico deportivo y la ayuda de un fisio pueden aligerar los plazos de recuperación. Además, consulta a tu entrenador cómo ir progresando…
  • No detengas tu actividad por completo (a no ser que tu lesión así lo requiera). En general, estar lesionado no significa que no puedas hacer absolutamente nada, por lo que podrías aprovechar para trabajar la fuerza, o buscar alguna actividad que no tenga un impacto negativo sobre la lesión.
  • Mantén tu mente ocupada y sé positivo. No hay nada peor que estar todo el día lamentándose y dándole vueltas a que no puedes realizar ejercicio con normalidad. Los deportistas con altos niveles de optimismo se recuperan antes.

Por último sólo me queda desear todos los ánimos del mundo a los deportistas lesionados, que no pueden hacer lo que más le gusta.

Como profesionales del ejercicio físico, debemos estudiar cada caso y buscar una explicación a cuál ha podido ser el motivo que ha desencadenado cada lesión para intentar evitarlo en un futuro.